Quienes somos 2017-05-18T14:43:32+00:00

QUIENES SOMOS

MIEMBROS DE ENDOMADRID

Nuestras Socias y Asociados

ENDOMadrid está formada por una Comisión de Impulso permanente y por todas las personas Socias y Colaboradoras, así como las Socias de Honor

Te invitamos a que te unas a nosotras.

¿Qué posibilidades hay de unirse a ENDOMadrid? Depende de tu situación personal y económica
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por la endometriosis, adenomiosis, miomas uterinos, trastornos menstruales, sindrome de ovarios poliquísticos, vejiga y colon irritable… que desde tu labor profesional quieres ser voluntaria en acciones.

*Cualquier persona afectada independientemente de su género.

que deseas ofrecer tu tiempo o recursos para ayudar a la tarea que tenemos por delante en la Comunidad de Madrid.

sanitaria/o o no, comprometida/o con la endometriosis y los trastornos que conlleva.

que necesitas información actualizada y fuera de los falsos lugares comunes sobre la endometriosis y estás especializada/o en sanidad.

que deseas colaborar activamente con ENDOMadrid por tener objetivos comunes.

con proyectos relacionados con la endometriosis y que queráis colaborar de manera eficaz.

COMISIÓN DE IMPULSO

Irene Aterido
Irene AteridoENDOInformación (contenidos para pacientes con endo).
Irene Aterido: Socióloga, “paciente experta” en enfermedades crónicas y dolor (URJC). Asociación Española de Terapia sexual y Sex coaching. Red de Mujeres en la Salud de CAPS.
Laura Montes
Laura MontesMiembro de la Comisión de Impulso de ENDOMadrid
Socióloga por la UPS, Experta en Sexualidad Humana y Máster en Promoción de la Salud Sexual por la UNED, Sex Coach certificada por ICF y Máster en Gestión de Calidad y Procesos por EOI.
Lucía Torres Gallego
Lucía Torres GallegoMiembro de la Comisión de Impulso de Endomadrid
Licenciada en Antropología Social, Máster en Gestión Cultural y Patrimonio Mundial. Experta en Desarrollo Internacional.

TESTIMONIOS

Me operaron de urgencia de endometriosis profunda en 2009, estando a punto de no contarlo. A pesar de la cirugía, no conseguí un diagnóstico oficial hasta 2011. Mi primera regla había sido en 1991: echad cuentas vosotras mismas.

¡20 años sufriendo dismenorrea, migrañas, trastornos reumáticos e intestinales, bajas laborales, dolor… sin tratamiento ni diagnóstico!

Anduve sin información sobre cómo me iba a afectar la endometriosis en mi vida y trabajo durante años, como la mayoría de las enfermas. Peregrinaje y múltiples especialistas. Aprendí mucho de endometriosis en foros, asociaciones (ADAEM, ADAEC, ADAEZ, EndoCat) y de otras activistas y profesionales que tratan la enfermedad (María José Lapieza, Mónica de la Cueva, Mayte Hernández).

Lucho por el derecho a la salud y a la información de todas las mujeres. Me gustaría que, algún día, ninguna niña sufriera las consecuencias devastadoras de la endometriosis.

Irene Aterido, Afectada

A mis 38 años me diagnosticaron Endometriosis, toda la vida sufriendo en silencio pensando que los dolores  invalidantes de regla eran lo normal como mujer que soy.

Escuchando diagnósticos médicos durante años muy alejados de la realidad de mi enfermedad. ¿Soluciones aportadas? “Ten hijos y los dolores se irán”…”eso te pasa por estar muchas horas sentada”… “es lo normal a tu edad y siendo mujer”.

Es necesario una mayor profesionalización y formación en Endometriosis por parte de las Instituciones médicas, para un diagnóstico correcto y temprano de la enfermedad. Es vital para lograr una mayor calidad de vida.

Laura Montes, Afectada

Con 18 años empezaron los dolores menstruales, un gine me explicó que eran debidos a que había comenzado a ovular – que llevaba 6 años con reglas sin ovular. Él era el médico y yo la paciente, que asentí y tomé  la caja de anticonceptivos que me entregaba. 8 años más tarde, una endocrino me hizo una ecografía lumbar y allí apareció por fin una imagen que daba nombre a mi malestar general perpetuo: ¡Tenía Endometriosis! 
Me avergüenza confesar que a mis 26 años, mi educación universitaria, mis viajes y experiencias en el extranjero y mi desarrollo profesional en el sector del emporedamiento femenino, no sabía que era eso. De todas formas, de nuevo un gine me dijo que no debía preocuparme y me recetó unas nuevas pastillas anticonceptivas, y yo me lo creí. 3 años después, pasaba por quirófano porque el tamaño de mis quistes seguía creciendo y ya no era sostenible dejarlos dentro. 
Por todo esto y muchas más historias para no dormir, es por lo que decido implicarme en este proyecto para defender a las afectadas por Endometriosis y evitar que mujeres jóvenes lleguen a la edad adulta sin saber poner nombre a su dolor y malestar. La regla NO tiene que doler, basta ya de silencio!

Lucía Torres, Afectada